¿Cuanto vale una peseta?
Esto de ser blogger, me está empezando a gustar. Pensé que sería algo duro y costoso, pero veo que no. Incluso el otro día, vi un cartel que me llamó la atención y dije ¡zas!, para el Blog. Me puse a hacer una foto con el móvil, pero como tiene zoom manual (y muy manual) al final me quedó muy pequeña, y no pasaba ningún jugador de baloncesto por allí para subirme a su chepa y hacer la foto con un poco más de calidad.
Menos mal que estaba allí un compañero que muchos y muchas habréis oído en la radio: Mikel Carmona, quien raudo y veloz, sacó su cámara con nosecuantos miles de X de zoom e hizo una foto… ¡mirad! ¡Mirad que foto!
Encima, me la envía por correo electrónico, ¡vamos! que me siento como los grandes de la prensa que van con su fotógrafo. El problema, será cuando Mikel tenga su blog, ya que entonces nos pelearemos para quién es la foto y traeremos al presente ese recuerdo de la infancia de “yo lo ví antes”.
Esto lo encontramos el pasado fin de semana, que estuvimos en la localidad riojana de Haro, asistiendo y participando unos, y SOLO comiendo
otros… en la Rioja Party.
Había cigüeñas en las torres. Bien esbeltas ellas y mirando para todos los lados, pero, lo que son las cosas, en lugar de ver una cigüeña, vamos a mostrar el cartel que se exhibía en una de las salidas de la plaza principal de ésta localidad también conocida como Plaza de la Constitución.
Dice (o adivinamos que dice):
Prohibido el paso de carruages por éste sitio bajo la multa de una peseta.
En tiempos pasados, supongo que el paso era mas ancho, porque hoy en día, no cabe ni una carretilla, y suponemos que una peseta (antigua moneda que se usaba en el siglo pasado) era un pastón.
Tendré que mirar lo de tener zoom, porque la siguiente, para hacerle una foto a una gaviota, igual me caigo por un acantilado. Esto del zoom manual es peligroso.
¡Pero que sibaritas somos! Hasta hace bien poco, usábamos unas cámaras de carrete (cartucho cilíndrico que se insertaba en lugar de la memoria, en las cámaras de retratar. Se usó hasta finales del siglo pasado. De ahi, surgió la voz popular: “¡Niño! ¿Ya le has puesto el carrete a la máquina esa? Posteriormente el carrete había que llevarlo a un señor que se llamaba fotógrafo, e incluso tras hacer el retrato, no era posible verlo hasta 10 días después, en el mejor de los casos…”) y estas, no tenían ni zoom, ni zaam. Tenían el “un poquito mas a la derechaaaa” ¡Ahí! ¡Ahí está bien!
Hoy en día, esa sanción se llama OTA y en muchos casos ni aunque lo pagues, puedes aparcar tu carruaje.