Zalama… La niebla me confunde!
Aún a pesar de que las previsiones meteorológicas no eran nada halagüeñas, decidí enfrascarme en la subida a la cumbre más alta de Bizkaia en el SOTA… honor que perderá el día que reconquistemos el Gorbea, injustamente apropiado por el único activador SOTA alavés.
Tras llegar a San Pelayo (cerca del Crucero de Montija y de Agüera), busqué el camino. Era una mañana fría, que no apetecía salir de casa, por lo que tampoco encontré a nadie a quien preguntar. Finalmente, apareció un jóven que paseaba a sus perros, y al cual pregunté.
Me indicó que debía seguir el camino, hasta un roble y de allí partía la pista tras una señal de “prohibido circular” para vehículos a motor. El mismo me dijo que no era un buen día para subir al Zalama, y menos sin conocerlo. Le dije que iba a intentarlo… hasta donde llegara.
Encontré el roble, y había varios coches estacionados al lado, por lo que eso… tenía buena pinta. Dejé la antena de HF ya que en esas condiciones, iba a trabajar solo VHF, y comencé a andar. Encontré no una… sino dos señales, por lo que ya empezábamos a complicarlo. Miraba al suelo, y tampoco veía huellas de los montañeros que habían dejaro allí sus coches.
Adiviné un sendero, y decidí ir adelante. Pasé al lado de un depósito de agua, y el camino seguía. A ratos caía algo de nieve… muy fina. En el suelo había una capa fina de nieve, que se iba haciendo más importante conforme iba subiendo. Mi vista, buscaba huellas humanas. No vi ninguna, por lo que ya empezaba a olerme mal.
Una vez llegado a un alto el camino descendía… y bastante. Además, la niebla se cerraba por momentos.
Pensé que la nieve podría servirme de guía, para luego volver sobre mis pasos, ya que afortunamente no estaba cayendo más, y las previsiones que consulté solo hablaban de niebla.
Estaba en un punto, en el que el camino seguía una ruta que no me convencía según lo que previamente había visto en Google Maps, y además no veía huellas en la nieve, por lo que todo indicaba que posiblemente, ese no era el camino a seguir. Así que decidí volver al coche.
En el camino de vuelta, me acordé que había otro acceso al Zalama desde el puerto de “Los Tornos” por lo que decidí intentar la subida por ese otro camino, siempre y cuando lo viera mas sencillo. Así que me fui hasta el puerto con el coche… pero al haber ganado altura, la niebla era más cerrada y además de no haber visto ningún coche aparcado por el alto, que me indicase el inicio del camino… la máquina quitanieves era la única compañía que tenía.
Por lo tanto… vuelta a casa, bajando hacia Cantabria, y avisando por el R-0 que no iban a tener suerte los cazadores. Eran 6 puntitos, y 9 para mi como activador, que se perdían.
Así que de camino a casa, dándole vueltas a ésta primera cumbre que no pude realizar… pensando que si hubiera ido a una de menor altura, seguramente podía haber realizado con éxito la activación ¿me pudo la avaricia?, y que para hacer eso, mejor me había quedado en casa.
Pero el monte es así, otras veces en 10 minutos, podía haber desaparecido la niebla y haber llegado a la cumbre. Nunca se sabe, y hay que intentarlo.
Así que éste fin de semana, me quedo sin puntuar.
… pero volveré al Zalama…






























